Esta semana queremos hablar del ejercicio de la llamada, posiblemente la llamada sea el ejercicio de más importancia para el manejo de nuestros perros. Cuando tenemos un perro entrenado para acudir a la llamada con estímulos podemos disfrutar de la tranquilidad de darles libertad para correr, jugar y olfatear libremente sin la limitación de la correa.
Lo cierto es que conseguir una llamada eficaz es complicado para la mayoría de propietarios. Lo más común es que los perros acudan de manera rápida en entornos controlados sin mucha estimulación como puede ser el hogar, pero que al salir a entornos reales como un parque el perro se centre más en otras cosas que en nosotros y nuestra llamada.
Es ahí, donde reside realmente la dificultad del ejercicio, que el perro sepa que tiene toda la libertad del mundo pero que a la llamada debe acudir a nosotros.
Que se de esta situación en la que el perro no acuda a nosotros en determinados estímulos, se debe sobre todo a pequeños fallos inconscientes que comente el propietario sin darse cuenta de que está condicionando de manera negativa el hecho de que el perro acuda a nosotros.
En las clases grupales de obediencia en el rio Turia que organizamos en Arcanes trabajamos este ejercicio como uno de los pilares fundamentales del entrenamiento. Trabajamos y condicionamos de manera positiva acudir a nosotros, hacemos que el perro vea algo divertido, positivo pero obligatorio el hecho de ir hacia nosotros y no como un fastidio.
Queremos enseñarte las claves, y que tú también aprendas para que desde el minuto uno empieces a cambiar hábitos para que él acuda a ti.
Teniendo este ejercicio bien construído mejora enormemente la calidad de vida de propietario y del perro. Anímate a aprender y a ser el mejor guía que tu perro necesita.