disciplinaEn anteriores entradas hemos hablado de la importancia del ejercicio y la interacción social para tener un perro equilibrado, esta semana hablamos de otra necesidad no menos importante, y no es otra que la disciplina. Muchos os preguntareis el porqué de este orden, la explicación es sencilla; un perro con energía alta, que no hace suficiente ejercicio, no podrá aprender tranquilo la obediencia, pues no podrá concentrarse en nosotros, su mente estará dispersa.

Gracias a la disciplina puedes evitarte una cantidad increíble de problemas de comportamiento, desde algo tan tonto como ladrar al mínimo ruido hasta la agresividad ¿Y por qué? Porque el perro lo necesita, simplemente.

Pero… ¿de qué estamos hablando?, ¿de gritar muy fuerte para que entienda quién manda? ¿De golpear a tu perro para que vea que eres más fuerte que él? ¡No, en absoluto! Nada más lejos de la realidad, se trata de hacer todo lo contrario, buscar la calma y tranquilidad del propietario para desde ese estado poner unas normas, como las que pones con tus hijos. Se trata únicamente de enseñarle lo que está bien y lo que está mal, con firmeza, con seguridad y con tranquilidad, pero jamás con agresividad ni de imponerse a través del autoritarismo.

Todo el mundo tenemos disciplina en nuestras vidas, levantarse a tal hora, entrar al trabajo a determinada hora, esperar tu turno en el supermercado, hacer tareas de casa…La disciplina y las normas de convivencia están en todos lados. Sin ella, todo sería un caos, imagina los ejemplos antes mencionados sin disciplina, que cada uno entrara a trabajar cuando quisiera, o se colara en la cola porque tiene prisa, imagina el caos.

Para el perro las normas son otras, pero también las necesita, necesita saber cuáles son y para eso estamos nosotros para guiarles y mostrárselas. Él, al igual que nosotros, no nace sabiendo las normas y menos aún las normas de una especie diferente a la suya (para él es natural morder una pata de la mesa si se aburre, para el humano, no) así que simplemente hay que ser constantes y pacientes hasta que lo entienda.

¿Y cómo puedes hacerlo?

  • Pon unas normas, escribe cuáles serían las normas que te gustaría que tu perro cumpliese.
  • Sé constante, haz cumplir esas normas. Nunca cedas, pues el perro va a intentar una y otra vez desobedecer las normas. Sé firme y paciente.
  • Seguridad, sé siempre seguro de ti mismo, no titubees, porque el perro enseguida se dará cuenta.

disciplinaLa disciplina bien entendida, que es necesaria para una convivencia equilibrada y armónica, no les priva de nuestro cariño, ni supone ser crueles con ellos.

En la naturaleza la disciplina se da de forma natural en cualquier manada de animales. Somos nosotros los humanos los que actuamos en contra de ella y provocamos desequilibrio.

La disciplina mal entendida puede ser cruel, está basada en infundir miedo mediante castigos y violencia para conseguir respeto y obediencia, y no sólo no funciona, sino que tiene efectos contraproducentes.

La disciplina bien entendida, por el contrario, se basa en unas normas y unos límites con el objetivo de crear armonía y equilibrio en la convivencia, sin usar la violencia, pero siendo firmes.

Dentro de la disciplina podemos incluir también la obediencia básica, pues podemos ayudar al perro a gestionar un estado emocional alto con una orden que le ayude a estar tranquilo, como, por ejemplo, un sit, un quieto o un tumba. Tal vez parezca una tontería a simple vista, pero son herramientas muy efectivas en determinados contextos del día a día de la relación entre tu perro, tú y tu entorno.

Consejos para enseñar obediencia:

  • Enseñar ciertas pautas de obediencia al perro desde que es un cachorro. Con cuatro meses ya puede obedecer órdenes básicas.
  • Las órdenes deben ser claras y siempre las mismas para conseguir una acción determinada.
  • Las órdenes deben acompañarse de un lenguaje corporal acorde a lo que se pide al perro.
  • La constancia y la paciencia son fundamentales para conseguir resultados.
  • Todos los miembros de la familia deben actuar en la misma línea al dar órdenes.

Lo importante es que tengamos claro que lo que queremos hacer es enseñar al perro, no ir directamente al resultado y lograr un entendimiento y comunicación óptimos entre el perro y su guía.

Si estas interesado en aprender cómo enseñar a tu perro pautas de disciplina y obediencia, contacta con nosotros, en #Arcanes estaremos encantados de ayudarte a mejorar la relación con tu mascota, ya sea cachorro, joven o adulto, nunca es tarde para que aprenda a ser un perro obediente y equilibrado.

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Mónica Estivalis y Alex Marquez

Equipo ARCANES

Necesidades básicas: La disciplina